Hacer daño es una capacidad del ser humano, porque somos nosotros especialmente meticulosos en eso, en realidad es muy gracioso, a veces lo hacemos sin querer, otras estamos ciento por ciento conscientes de lo que queremos provocar en otro ser humano y es hay donde se convierte en todo un trabajo esto de provocar algún tipo de daño, podemos ser realmente malvados, a tanto llega esta moda que ahora eres famoso si matas a tu pareja, pero hay otros ejemplos menos extremistas, pero igualmente efectivos como la mentira, el engaño, el silencio, el menosprecio, el rencor, el odio, el robo, la comodidad, el egoísmo, la desidia y podría seguir enumerando. También existen otros tipos de criminales y son aquellos que no tenían la intención de causar algún sufrimiento, pobrecitos ¿no? si quisiéramos podríamos entenderlos, pero es muy difícil, sin ir mas lejos yo me considero miembro de este último grupo, cuando estamos entrando en un colapso nervioso y arrasamos con todo a nuestro al rededor simplemente porque las cosas no resultan como queremos, las palabras son una herramienta hermosa, muchas veces mal utilizada, pero certeras como arma de tortura. Calma el alivio llega, hay que aprender a respetar y exigir respeto, somos complejos y en eso somos maravillosos, impredecibles a la hora de actuar, nuestro mejor atractivo a mi parecer. Por ello paciencia, tolerancia, respeto mutuo, amor y vivir de manera tranquila dejando en paz al de al lado, nos ayudaría bastante para dejar de causar daño.
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